Gracias Dios por los padres que nos diste, por encomendarles la bendición de darnos la vida y la misión de formarnos y vernos crecer. La dicha de compartir nuestros triunfos, sueños y esperanzas.
Por habernos bendecido con el privilegio de ser sus hijas y por poder compartir junto a todos los que amamos la alegría de este día tan soñado.













